El cofundador de Cerveza Balear 1983 analiza las previsiones del sector cervecero en Palma de cara al verano, marcado por el peso del turismo, la evolución del consumo y el creciente protagonismo de las cervezas locales en la oferta gastronómica de las islas.
¿Cómo afronta el sector de la cerveza la temporada de verano en Palma este año? ¿Qué perspectivas manejan en términos de consumo?
Se afronta la temporada de verano con un optimismo moderado (incluso optimista). Sí es verdad que, a nivel nacional, el consumo cervecero ha caído. No obstante, Baleares es una región atípica, muy marcada por la estacionalidad turística, en la que, durante los meses de temporada alta (desde finales de abril hasta principios de octubre), se concentra gran parte del consumo de cerveza de las islas. Teniendo en cuenta que la ocupación turística va en línea con la del año pasado, creo que los niveles de consumo serán similares o incluso ligeramente superiores.
Las previsiones turísticas para Baleares vuelven a ser muy positivas. ¿Hasta qué punto influye el turismo en el consumo de cerveza durante el verano?
Por lo tanto, el impacto del turismo es enorme, especialmente para bares y restaurantes, muchos de los cuales dependen en gran medida de esta temporada. Con las previsiones actuales, considero que el crecimiento del consumo será notable y que el turismo seguirá siendo uno de los principales motores del canal HORECA en Baleares.
¿Qué tendencias estáis observando en el consumo de cerveza en Baleares en los últimos años?
Existen varias tendencias claras. La principal es el consumo de cerveza mainstream, es decir, las cervezas tradicionales de grandes grupos, que siguen teniendo mucho peso, en parte porque en muchos establecimientos la oferta es limitada. Sin embargo, cada vez están ganando más fuerza las cervezas con mayor diversificación de producto.
Los consumidores, especialmente los extranjeros, están muy predispuestos a probar nuevas variedades, sobre todo cervezas regionales. También destaca el crecimiento de la cerveza sin alcohol, que cada vez tiene mayor relevancia en el mercado español. Además, se está consolidando la vinculación entre la cerveza y la gastronomía, de forma similar a lo que ocurrió con el vino en años anteriores. El consumidor está más informado y muestra más interés por conocer la tipología y composición de la cerveza que consume, así como por el maridaje con distintos platos.
Por otro lado, en Baleares observamos un interés creciente por los productos de proximidad. El turista busca cada vez más experiencias auténticas que justifiquen el esfuerzo económico del viaje. A todos nos gusta, cuando viajamos, empaparnos de la cultura local y conocer los productos del destino.
¿Ha cambiado el perfil del consumidor de cerveza en las islas en los últimos años?
Sí, totalmente. No solo ha cambiado el consumo, sino también el perfil del turista que visita las islas.
Baleares fue durante mucho tiempo un mercado muy competitivo entre grandes cerveceras, donde predominaban productos más básicos. Sin embargo, hoy en día el consumidor es mucho más diverso y exigente, debido a la llegada de visitantes de diferentes partes del mundo.
Actualmente, el consumidor busca variedad, calidad y experiencias asociadas a la gastronomía. Además, entre los consumidores más jóvenes se observa una mayor preocupación por el consumo responsable y una preferencia por bebidas más ligeras y refrescantes.
¿Habéis notado un mayor interés por las cervezas regionales frente a las grandes marcas internacionales?
Sí, claramente. La gran afluencia de turistas hace que aumente el interés por productos locales.
Cuando estás de vacaciones, te interesa probar productos diferentes que aporten valor a la experiencia. Muchos visitantes demandan cervezas regionales o locales del destino.
No obstante, sigue siendo importante que los establecimientos mantengan también marcas internacionales, ya que no todos los consumidores buscan experimentar.
En general, la tendencia hacia lo local es muy clara.
El verano cambia mucho los hábitos de consumo. ¿En qué espacios o momentos se consume más cerveza en Palma: restauración, chiringuitos, ocio nocturno, eventos…?
El momento por excelencia es el ocio vinculado al sol, la playa y los chiringuitos, donde la gente busca refrescarse. Sin embargo, los patrones de consumo han evolucionado. Por ejemplo, el momento del aperitivo ha ganado mucha relevancia, al igual que el consumo en experiencias gastronómicas. En realidad, no hay un único momento dominante, ya que Baleares ofrece múltiples actividades que influyen en el consumo. En cualquier caso, con calor, una cerveza siempre apetece.
¿El consumo de cerveza en Baleares está más ligado al turismo o también al público local?
El consumo está claramente impulsado por el turismo. Durante la temporada alta, el número de visitantes incrementa notablemente el consumo. No obstante, el público local es el que mantiene el consumo durante todo el año. Baleares es un mercado con una fuerte cultura cervecera también en invierno.
En definitiva, el turismo impulsa el volumen, pero el consumo local aporta estabilidad.
Si tuvieras que resumir en una frase cómo se presenta este verano para el sector cervecero en Palma, ¿qué dirías?
Será una buena temporada, especialmente para las marcas regionales. El consumidor está más informado, consume menos cantidad, pero elige mejor, buscando productos más auténticos y de mayor calidad.
¿Qué papel están jugando las cerveceras locales dentro de la oferta gastronómica y turística de Baleares?
Están jugando un papel cada vez más importante. No solo el consumidor, sino también los establecimientos, apuestan por ampliar su oferta e incorporar cervezas regionales.
Esto aporta identidad, diferenciación y valor añadido al destino, reforzando la imagen de Baleares como un lugar con riqueza gastronómica.
Además, contribuye a romper el estereotipo de “sol y playa”, mostrando que también existe industria local y productos de calidad.